Grifos de cocina: Cómo escoger la mejor opción

A la hora de escoger un grifo, si no tenemos una idea clara de qué buscamos, lo ideal es decidir en el siguiente orden: primero, el tipo de apertura que queremos; luego, dónde lo instalaremos; después pasaremos a escoger el tipo de caño y por último el material y estilo en el que esté disponible. 

Es el tipo de grifo más común en las cocinas, ya que gracias a él disponemos de más espacio entre el fregadero y el grifo en sí mismo para poder apilar los utensilios sucios y después manejar todos los platos, ollas, sartenes, etc. cuando los lavamos.

También conocidos como grifos tipo ducha, ya que del caño del grifo se saca una manguera y podemos moverla con libertad, siendo ésta capaz de volver a su sitio cuando terminamos de usarla. Es muy útil si nuestro fregadero no tiene mucho fondo o si tenemos menaje muy grande que necesitamos llenar habitualmente.  

Grifos de latòn, cobre o bronce,cualquiera de estos tres materiales es perfecto para las cocinas que buscan un aire retro, vintage o rústico, gracias a su color y a que son materiales que hace unos años se veían mucho en las cocinas.

También hay grifos de mármol, aunque este material se reserva para los detalles, la base o cubrir el caño. Suelen verse más en lavabos pero si nuestra cocina es de mármol y queremos que todo sea del mismo material, ¿por qué no arriesgar?

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